
Es de las primeras veces que hablo en en blog sobre una bajada de impuestos de algo en Finlandia, y es que su impresionante sistema de bienestar hace que los impuestos sobre la renta sean altísimos [1] y por tanto su poder adquisitivo más bien bajo [2] (y máxime con unos precios de alcohol tan caros, por estar nacionalizada su venta en el Alko [3]).
Esta vez la bajada de impuestos en en el precio de los (terribles) condones finlandeses [4]. Como comenta YLE news, el gobierno ha recomendado a los gobiernos regionales que regalen condones a sus jóvenes menores de 20 años y píldoras del día después, que ellos se encargarán de bajarle los impuestos. Con estas medidas esperan frenar el aumento de embarazos adolescentes y de ETS que según parece ha llegado a ser un problema. Y que las finlandesas que sean madres precoces [5], lo sean porque quieren.
Otras recomendaciones incluyen hacer pruebas de clamidia [6] a los menores de 25 si estos van a la clínica en busca de anticonceptivos.
Fuente. [7]
Cosa mala. Desde mi punto de vista (que demonios! después de un Erasmus, una Leonardo algo sé/he oído del tema…) la gente no usa condones porque sean caros, o porque no estén a mano, o porque piensan que las ETS son un riesgo. No lo hace porque no quiere, porque en el fondo es un elemento que te quita placer y tiempo y en algún caso cortan el momento. No lo hace porque la gente piensa que eso de las ETS no les va a tocar a ellos, que es a cuatro jonkis. Si es por dinero en el Lidl venden cajas de 12 a 3 euros que no están tan mal. Si fuera por disponibilidad, ahí están los «cajeros» en bares y discotecas. No lo hacen porque con el pedo quien se preocupa (y sé de algún caso de embarazo por haber bebido tanto que vomitó… hasta la píldora.) y porque una vez en harina nadie quiere echarse atrás.
Además y como (espero que) todo el mundo sabe, la píldora del día después hace tal destrozo hormonal que no es recomendable más de una al mes y más de tres al año. ¿Y planean regalarlas alegremente? Los chicos y chicas de hoy son, en general, más golfos que los de antes. Y también, según dice el país, beben como nórdicos [8]. O eso me parece también a mí.
Sobre este tema, Finland For Thougt se pone irónico y dice [9]:
Bajar los impuestos a los condones obviamente elevará su consumo, igual que funciona para el alcohol incrementar los impuestos. A lo que me refiero es ¿a qué le bajarán los impuestos luego? ¿A la comida? ¿A la vivienda? Si bajan los impuestos de los condones, el público puede empezar a demandar una bajada de impuestos en otros productos y servicios essenciales o que salvan la vida ¡y el estado de bienestar no puede hacerse cargo de ello!
Propongo una subida de impuestos en anticonceptivos y lanzar una campaña de «simplemente di no», que tan bien ha funcionado en los EEUU.
O no lo usan porque han visto la peli del condón asesino. A mi me acojona el mar desde que vi Tiburón, a los finlandeses quizá les pase lo mismo con los condones. Fuente (CC:by-sa) [10]
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